La moda de la crueldad

A veces, por querer ser el "alma de la fiesta", por ganar seguidores o simplemente por encajar en un grupo que se cree superior, terminamos lastimando a otros. Es fácil dejarse llevar por la corriente, pero hay un momento en el que las bromas dejan de serlo y se convierten en violencia.



Hazte estas preguntas (Sinceridad total)
Si no estás seguro de si tus acciones son acoso, analiza esto:
  1. ¿Te burlas de alguien que sabes que no se puede defender?
  2. ¿Compartes stickers o fotos de alguien para que otros se rían de él/ella?
  3. ¿Sientes una descarga de "adrenalina" o poder cuando haces sentir mal a alguien?
  4. ¿Has notado que la otra persona ya no sonríe cuando "juegas" con ella?





El mito del "Alfa"
En 2026, la idea de que ser el más agresivo te hace el más popular está desapareciendo. La verdadera influencia viene de la inteligencia emocional y de ser alguien que une, no que divide. El acoso suele ser una máscara para ocultar inseguridades propias.
¿Cómo arreglarlo?
  • Para de inmediato: No busques excusas. Simplemente deja de hacerlo.
  • Borra el contenido: Si subiste algo a redes, quítalo. No dejes que la huella digital siga dañando.
  • Disculpas reales: No digas "perdón si te sentiste mal" (eso culpa a la víctima). Di: "Perdón por lo que hice, no estuvo bien".